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Xcaret

               
 

 

     
   
   
             
                 

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    Xcaret
Xcaret, un territorio maravilloso situado a no más de 5 kilómetros al sur de Playa del Carmen, siguiendo la carretera federal 307, debe su nombre a la voz playa que significa "pequeña caleta", la cual alude a su ubicación en una de las caletas más importantes de la zona. Xcaret fue un centro de intercambio comercial relevante para la cultura maya, por lo que su nombre original parece haber sido P'ole, palabra derivada de la raíz P'ol, cuyo significado es "mercadería".

Hoy en día, Xcaret es uno de los parques más visitados de la Riviera Maya, tanto por sus antiguos monumentos como por el Parque EcoArqueológico dedicado a la difusión de la cultura maya y mexicana en general, así como a la preservación del medio ambiente y a la ecología.

Aunque los emplazamientos parecieran haber comenzado en el Clásico Temprano (250-600 dC), la mayoría de las construcciones y monumentos mayas que hoy pueden visitarse corresponden a los períodos Posclásico Medio y Tardío (1200-1550 dC), hasta la llegada de los españoles a la zona. Dentro del sitio se encuentra una Iglesia Católica, testimonio de que la región estaba habitada a la llegada de los colonizadores su presencia denota y simboliza el choque de civilizaciones que cambiará radicalmente la historia del continente americano.

 

 

       Xcaret, parque ecoarqueológico

Visitar el Parque de Xcaret, Paraíso Sagrado de la Naturaleza, no es solamente un paseo por un paisaje maravilloso, sino la entrada a un universo ecológico dedicado a la investigación y preservación de especies biológicas naturales de la zona. Significa, también, acercar-se a la cultura maya, manifiestamente presente en los vestigios arqueológicos que se encuentran en el interior del área.
El parque se extiende en una superficie de casi 130 hectáreas, que durante todo el año se convierten en atractivo turístico por la inmensa riqueza de flora y fauna del lugar y su espectacular geografía. La experiencia incluye nadar en las aguas transparentes de los cenotes, dejarse llevar por la corriente de un río subterráneo, y sumergirse en el hábitat marino de los delfines.
En el parque hay también un Museo en donde puede verse una recreación del mundo maya, plasmado en maquetas. La diversidad biológica de] ecosistema se manifiesta en el mariposario y en las más de 30 especies de aves silvestres que conviven en la zona, junto con reptiles como tortugas y cocodrilos, e incluso mamíferos como jaguares. El parque ofrece la posibilidad de realizar deportes acuáticos, como el esnórquel y el buceo, y un paseo submarino utilizando el snuba, para visitar los arrecifes coralínos que se alinean frente a las costas.


Al caer la tarde el parque se colma de los sonidos de los "tunkules", tambores de madera utilizados por los mayas para acompañar su música; pueden recorrerse grutas y cuevas perfumadas por el humo del copal, o detenerse en la observación del mítico juego de pelota, el Pok-ta-pok.
Ya en la noche, en el anfiteatro, se presenta un espectáculo de música y danza mexicana de todas las regiones del país.
El paseo por Xcaret deja la sensación de haber pasado por una experiencia sensible e íntima con la vida biológica en su estado natural, en el misterioso y mágico mundo maya, combinación que convierte en única e inolvidable la visita a una de las regiones más espectaculares del planeta.